lunes, 12 de mayo de 2014
Las primeras luces
La tormenta inicial no ha terminado
-no terminará-
el temporal recorre un desfiladero
abrupto
ventiscas de occidente, lluvia de oriente
la tierra a los pies salpica en abrazos
repetidos
y mi paso apenas siente firmes las rocas
del ahora
aquel espejismo que el agua condena a
olvido y muerte
arqueología que es llevada a la mar
inclemente
impúdica
el pantano es confuso como el pasado
a pesar de las indicaciones
luna, sangre, estrellas
palabras errantes
ecos de relámpagos cegadores
mechero de aceite que humea contornos
muecas del tiempo y piedra
semas
recorrido en vela
silencio de pasos devorados por el
susurro
intento no perder de vista las estrellas
del sur
como a una nao definitoria
en el firmamento
la puerta que llama
altas ventanas sin reflejos
titilantes
sombras de ayer temprano
escurridizas
pasan violentas las bandadas graznando
y su cola de espuma
siseando, royendo las líneas delgadas
de la aurora vestida
de jaguar
la escalera en la espalda del lagarto,
las mantas colgadas en la selva,
el patio veraniego en casa, abuelo…
confluyen en un punto
la fuga y la dilución como catarsis
trazan líneas
comunión ratificada
somos idos,
fundidos
la agonía tiene de hereje la mirada
y el silencio de lo fáctico
cual fatal concreto engaña
lisa superficie
suerte de nada acumulada
temblor cuajado
en el cero en punto
del destiempo eterno
los buitres no perdonan
arrecian como aguacero
sobre el camino al nosotros
en la zona de marea
todo es confuso
ciego
para espantar la inercia sorda
las entrañas como nudo
la lengua del mar en remolinos
el boca afuera chapotea conjuros
blasfemias
y la esperanza distante no es destino
ni de los cuervos erráticos
ni de la luz
la luna cíclope mira y calla
escupe cual pompas de jabón
los argumentos que estallan
tras mis orejas
y al volver la mirada
atrás
no hay sal
solo las huellas que vamos dejando
lunes, 24 de marzo de 2014
Ganas de llamarte
RETOCADA la voz del asco
la reclamante palabra
el eco del pasado
lo efímero…
sueños del suelo
el espato del despertar
dejar en el almohadón
helando las pesadillas
ser vendaval albor
núbil consumación
agonía sin rumbo
o fuego al viento
y no quemar
los extraviados
peinadores esclavos de
la melena tupida del negro
minotauro
Ariadna minúscula
como gota de vino
enjaulada
víctima del reclamo
insiste por entre lágrimas
derramada
las copas de la bestia
que el hijo primero
ha de llevar una rosa
en la espalda
antes del duelo
y las arenas del mar
los pétalos como gaviotas
y un cordón de plata
que no llega
y se desangra del todo
entre dos lunas
martes, 4 de marzo de 2014
Aleteo tentativo
Sátiro en serie
televisado sin pretender
grandes sobresaltos
como una caricatura pespunteada
trazos de granito y niebla
entre el tiempo y la ruina
en el almanaque de lomas
terraplenes y lagunas
suelo ser
pedacitos de sombra
polvo en los pétalos
algo de sol en el pavimento
y a ratos
entre un desliz y un suspiro
como quien inhala algo de aire
un dios clavado en tu costado
de esos que tientan y seducen
con vista al mar
y al pecado
miércoles, 5 de febrero de 2014
Cánticos del viento II
Insensato como he sido
apuesto a la naturaleza
y su arrebatada explosión
de paraíso permanente
para desafiar el orden lineal
el tiempo se tiende al cuadrado
y escucho croar la lluvia como
rana de orquesta
hay instantes en que los recuerdos
no son de gloria
sino de hastió y resignada
pérdida
sobre el lecho los fantasmas del ayer
cantan como náyades
ninfas de la perdición
valquirias de la conquistas
pretéritas pompas de jabón
sirenas del delirio
ecos
atado como Ulises al poste del presente
solo escucho
y pierdo poco a poco
con húmedas miradas
aquello poco que me ata a la cordura
y me recuerda que un día fui
feliz de 8 a 11
y que era vano
como la espera en un café distante
incluso en París lejano entre cigarros
mientras todas las miradas del mundo
caídas de otoño eran
barridas de la calzada infinita
por aquel viento
calmo y frío que
cobijaba a la ciudad poblada
en amarillas farolas ebrias de siglos
en un mes cualquiera
sin mayores interferencias de luz
en el grado cero de la sombra de mi
desmemoria
cuando incluso los fantasmas huían del
fuego
y los graznidos de las gaviotas del
puerto
lunes, 3 de febrero de 2014
Precisiones léxicas
No puedo negar el conflictos
entre las letras y el instinto
la brutal fuerza de estas palabras
la brutal fuerza de estas palabras
extranjeras
fatídicas e incluso
fantásticas que dejan un frío
de páramo con templado
regusto a regaliz
nuez moscada
zumo de naranja y
manzana de perdición
en el campo colindante
del vergel púdico de una
olvidada Eva
en la esquina de las tentaciones
miércoles, 29 de enero de 2014
Fuga
Torpe pero siempre y
terco sin aparentes nuncas
el interpretamen trata de mantenerse
erguido
sin permitirle espacios a la inercia
brutal de la magia
se tiende como manta
ola reventada contra el arenal
el fenómeno del tránsito al juego
es una flor de alabastro
el chisporrotear de las flamas sobre el
leño
un archipiélago de tonos
lento terco inerme torpe
el presente yace en el aleteo del colibrí
y se marcha sin escrúpulos
con la única certeza
del pasado y su osamenta
sólida estructura del nunca más
plétora en flor de lo que ha sido y fue
de lo que no será
no hay repetición instantánea
el tiempo se burla de lo real y
se aburre de nosotros
acelerada contingencia del ser
donde el ahora no es más que
una reacción en cadena
de la ilusión del presente en pasado sumo
lunes, 27 de enero de 2014
Cánticos del viento I
La pasión surtidora de delirios supo
hacer nido en mis cabellos
ramas de melancólica brisa
posada a mi diestra como la tarde
y el tictaguear que no se detiene
la fuga no alivia retumba entre eco
y eco la fiebre alucinada
y aquella mecánica fílmica ojos adentro
abrazado a la almohada
en un intento desesperado de
quienes clamamos al sueño
en mí
sienes agudas y firmes cuestionan con
insistencia
¿la terquedad es un destino?
qué de la rosa aquella que el humo
llevó al cielo
dónde las horas niñas
la timidez exacerbada
el rubor del instante nunca concluido
ni consumado
quién sabrá lo que pudo ser
si hubiese sido
la posibilidad es un duende maldito que
se burla
y tus ojos como un enigma
como un barco fantasma que allende pasa
como una nao de sol que disputa el ocaso
y nacer incesantemente
y partir con tanta violencia
siempre nacer y ser nuevos
y otros
para renunciar a todo
incluso a las huellas
la noche es una condena
una colmena en silencio que zumba
incesante como una turbina
como el chirriar del filamento de los
bombillos
retumba
allí se chamuscan un par de ideas
acabadas de nacer
como moscas trastornadas y ciegas
dónde están las naves qué quemamos
el día de la llegada al puerto de la
desesperanza
lodo oscuro estrellas claras
luna madre indiferente y fría
y una mar repetida en olas de sal que
estalla
blanca espuma
seminal irrupción de la vida al filo de
todo misterio
al filo de la vida misma
y un espejo roto
donde mirar… mirándonos
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