miércoles, 16 de julio de 2008
Giros
baila en el estruendo de la ciudad y su aire.
la rosada manzana de sus mejillas
se pierde con la chiquilla que sonríe desatenta
inalterable por ser eterna
mientras corre por los puentecillos
de La Alameda
a un costado
como testigo, cual marca, o estigma,
en giros El Churo, escala al cielo de la tarde limón
ya sin tiempo
sin sentido
a lo lejos, cientos de colegiales ocupan la 10
llegan con sus sueños, con sus broncas.
entre nubes...lloran
y siguen luchando
entre disparos y piedras
amontonados, amotinados, atormentados
se hinchan de barvura
indomables como animales, como fieras, como hermanos
siguen luchando
viernes, 11 de julio de 2008
lección sobre tiempos verbales....
recuerdo los tiempos verbales
como un encuentro
al apuro
en las tardes lejanas de un Quito
al que siempre vuelvo
del que nunca he salido
tú aceleraste el reloj
saltando de la cama al suelo
y tu presente se hizo eterno
embargando los segundos
caíste
y tu mirada reclamó el aire de los pulmones
y tu boca escurrió el recuerdo de las uñas
la piel erizada intentó rescatarlo todo
y se fueron al carajo los planes, la boda
los sortilegios, las dudas
y tú te fuiste con ellos
Paro
Cuando lo descubrieron
al filo del camino
ya sin aliento
abrieron su cuerpo
extirparon sus órganos
-no así su soledad
para dar un veredicto
de muerte
una patología al menos
algo que indicara
al forense
como sin lagrimas de celofán
sobre el escritorio
borronear un formulario
beber café
fumar lento el cigarrillo
y firmar sin notas al pie.
Pero nadie entendió
-su corazón
que estaba lleno de ella
cuando se le inició a ir
se le trabó en una arteria.
viernes, 2 de mayo de 2008
Ojos Moros
fueron 15 estaciones
mis penas
negras abispas merodeando el cielo
y un bombillo eléctrico
me indicó el nombre
de aquella mirada
que marcaría mi alma
como un puñal
en la sacristía
y así fueron sus ojos
y se fueron con ella
miércoles, 6 de febrero de 2008
DESCUBRIMIENTOS (des-cubrimientos)

Estaba como la sombra,
a los pies de un algarrobo,
como quien espera la reverberación
cenital de las rocas tendidas al sol
como una revelación de la materia y el tiempo
como la llave de los misterios en los ojos de las moscas
Estaba en el silencio del medio día
cazando al azar
como al vuelo las gaviotas
los peses escurridizos de la memoria
y vine a encallar en ti
como quien naufraga en la marejada del ser
sin un lazo que le apriete la garganta
y me vine a dar de cuerpo entero en tus ojos
a perder las palabras en tus labios
y a comprender
como quien asiste a las ceremonias
que la agresiva presencia es la única forma que nos resta
para jugarnos los susurros
y descubrir un trébol de cuatro hojas....
