miércoles, 10 de noviembre de 2010

Fingerland frame



Finjamos por última vez que nos conocemos al compartir la almohada
supongamos que recorreré los caminos de Galta dibujados en tu piel
con torbellinos de polvo a cada paso
que como un simio gritaré de contento
al trepar por las columnas de mármol
los entallados troncos del mango donde comeré lascivamente
a flor de piel la más jugosa de las frutas
asumiremos que tus pechos esconden misterios de cactus silvestre en flor
que desnudare las espinas con lengua de colibrí
y resoplaré el tizón oculto en tus pezones
hasta que brillen como estrellas
que tus ojos de avispa herida clamaran amparo al caer la tarde
y lacustres especies brillaran en el bajo fondo
marino de tus entrañas
que la violencia de los pétalos de tus manos lastiman mi espalda
o tu entre pierna henchida de mango que me llama a devorarlo todo
que la cadencia oceánica de tus caderas serán un intento de acoplar mundos
que en el naufragio te abrazaras ligera al mástil infinito
y como una pluma te dejarás caer abierta y herida
que callarás y con el silencio a cuestas
inhalarás descomunalmente lo que se oponga a tu paso
no importa si son planetas o meteoritos
a fin de cuentas
entre la realidad y la fantasía los acuerdos no cuajaron
y nada está más reñida que la sábana donde se sustentan
con una socarrona sonrisa de gato de media noche
beberé en los oasis de tu cuerpo toda la arena y polvo
con que hicieron
luego, concluidos los simulacros, te vestirás y te irás
no sin antes apagar la luz que da a la calle
sino no podré dormir con tu talón a cuestas
y volveré a lamer la leche que se cortó en la nevera.

martes, 9 de noviembre de 2010

AM·3



El tensado terciopelo del lomo de las moscas esconde enigmas que se desatan como vendavales de mayo en los ojos trémulos de los gallos del amanecer cuando duermen a ala suelta sobre los tejados del alto niuyor y los ángeles andróginos tocan la lira y a la par sobrios delincuentes declaman los satánicos versos de Rimbaud en un bacanal dispuesto a la élite de esta tierra.
Zancudos y gusarapos rebosados de vid zarpan en un alto barco de calado minimalista que truena en la distancia mientas resuma sus lamentos de Magdalena sobre las olas, por lontananza va como un seguro ahogado o un enfermo delirante que juega con los pechos de la noche en un psiquiátrico del Mar del Plata ajustando la soga al tímpano antes de perderse en horizontes de ensueño.
Frente a la pantalla del ordenador  cual, si fuese un calatejo de evidencias, la abuela descubre la flor que buscó por siempre y antes de tomarla y reconocer el perfume de infancia es invadida por un virus y muere de esperación desangrada entre lunas sin que nadie intente al menos resetear su alma.
Pongo el dedo en la llaga, al costado del hombre, y me astillo de cruz el alma con algo que asemeja una tilde, su filo agudo me desangra gravemente, y veo pasar los días esdrújulos por mi sien antes de morir por la envidia ajena.
Otra mosca, maldita mosca, algo de aguaceros… ese volumen contiguo huele a hembra o a recuerdos, un tentáculo explorador descubre la soledad mientras la gota voladora zumba antes de ser parte de mis manos en un aplauso definitivo.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Salto al vacío

 
Sentir la gravitación del cosmos como una agonía
La fuga acelerada de las partículas de luz y polvo
La acumulación tensa de los maderos en la tormenta
El lila de la tarde tendida sobre las lomas vestidas en flor
El frío como navaja que corta el aire en las mejillas
Aquel  cuerno mágico de narval persistente en tempestades
Para así delegar al amor y sus maleficios a los no iniciados
Y saltar al vacío de esta hora sobre un cuerpo imposible
Sobre unos labios siempre abiertos que devoran todo
Y así terminar conmigo.

viernes, 22 de octubre de 2010

flor de cenizas



Polvareda en los caminos de amancaes
el largo río es un pañuelo contra el secor
Cantan las rocas como huevos en la sartén
y las escurridas miradas de los grillos
se pierden como el pasto amarillo de estas horas
al hacerse polvo del polvo que cubre el camino.
Ya no hay hombres en el orbe
todo es tan delgado que casi se rompe con el viento
un fantasmal huracán de buitres pinta la tarde en negro
de entre mis huesos lo veo 
un apocalíptico escarabajo
que asegura que todo estará mejor y no hay que temer
recorre mi envergadura hasta los primeros astros
mientras sonría como la luna
en menguante

viernes, 15 de octubre de 2010

Rizoma



Busco pistas en la oscuridad
en el descuidado resquicio de la luz
por donde se cuela como polvo
aquella filigrana olvidada de sol
que enriquece la alucinada creatividad
y cincela la roca dura de las costumbres.

Escarbo en lo profano de la memoria
para desarmar los credos
-o al menos recuperar aquel poco de fe
que se asfixió en los simulacros-
que los labios de la tierra escenificaron
para confundir las evidencias con la ceguera.

Abraso con toda mi voz las hojas sueltas
un soplo al descuido hace humo
y descubre el tizne añejo de las paredes
desahuciados los intentos de edificar
la narrativa de distantes sangres
rindo el juicio a las dudas y a las ganas.

Los potros salvajes de la razón sin freno
como prolongados orgasmos hacen desfallecer  
al más preparado de los guerreros
las profundidades son insalvables
incluso a flor de tierra
recolecto el eco de mariposas
en el desván de la tarde y sus fósiles pétreos
las lágrimas heridas del mar
solo cambian de color en octubre
como a esta hora.

Sazonados los mendrugos de esta hora
limo con algo de maniática redundancia
el dorso de las letras en cruz
descubro sin asombros una maldición común
en la espalda de todos
y en los ojos de algunos una ceremonia
que colinda con la muerte y la orgía.

Cómo sobrevivir a todo este clima y sus presagios
las mieses recolectadas son heredad del pasado
el presente se aloja en la fuga acomodada del segundero
el carnaval intacto del tempo y la disolución
parca de los nódulos del compromiso
dibujan una sonrisa irónica de carbón en la roca
donde están congelados hasta mi regreso
indefinido incluso para los oráculos del circo...

viernes, 8 de octubre de 2010

Princesitas de Balcón


Sus derramadas risas llegan desde los altos del balcón
colindante con la calle primera
estrepitosas carcajadas desentonan con la tarde tibia
reñidas con el viento cargan su eco
Aquellas dulces damiselas de bucles soleados
se tienden largas como las horas en los devaneos
sus ingenuas miradas esconden los secretos
de aquellas dulces V de sus piernas bajo la ducha
el tacto maníaco de la flor del delirio mientras exploran los tonos explosivos
los fastuosos oropeles del misterio en las profundas galerías de sí mismas
el fuego volcánico de anémonas y sierpes
la madriguera del leopardo y el relámpago.
Sus miradas ingenuas, sus ojos a medio abrir, sus susurros de mosquita agónica
Todo combina con la inquietante mirra de sus delicados afeites
y aquel delgado humo que soplan a escondidas
antes de salir lindas y arregladas
a misa de 6 agarraditas de la mano.

viernes, 1 de octubre de 2010

Cóctel de sal



Los golpes del mantra y las llagas en las manos
los labios, la espalda, el silencio de la sangre
todo parece pensado con rigurosa exactitud
como el cuello del cisne
y el receptáculo de las flores
el delicado equilibrio de los planetas
la conspiración universal en estéreo
imantados de realidad albina
danzan los ojos de la duda sin disimulos
en las pesadillas me abrazo al rencor y al deseo
soy el ángel exterminador exterminado
por un par de labios de alta fidelidad
que saben o lo intuyen
con el peso de la certeza
que la fiebre llega a mí como mar al río
y por ello se hacen nubes pasajeras.