miércoles, 11 de mayo de 2011

Segundo de asfixia



Pánico 


ventanal al cielo
aluzado 
       celesteal 
                 cósmico
un espejo un espacio
el infinito y yo
en el punto ciego
donde la infinidad colapsa
en una mueca
que nadie entiende
se pierde en el silencio
del cristal
previo al infarto
dolorosamente afilado
como garfio
insultante como láser
agudo
terminal.
Aquella bombilla eléctrica
juega desafiante
intenta contener la oscuridad
no triunfará
los filamentos de penumbra
se cuelan por los resquicios
impúdicos y sin tregua
lo pose todo
como un terciopelo
nada opone resistencia
es la tensa relación de la decrepitud
insaciable de las sombras.
Cómo confiar en el día que es tránsito
vana resistencia
fatalidad suprema de la claridad
simulacro de las cosas y sus tonos.
La noche es barro
permanencia compacta e incuestionable
terquedad en todos sus sentidos
donde lo pardo prevalece
y acecha como un felino
en cacería.
Todo se reduce a una ecuación
existencia y vértigo
fantasía y crueldad...
Qué es la existencia sino
la inefable resistencia al peso
los acontecimientos
la muerte.
Sobre todo la muerte
Lucha intensa de pronostico asegurado
donde el movimiento
es la única constante posible
desde el inicio de los tiempos
hasta este segundo
desterrado y huérfano
de las formas lineales.
La rutina razonada
del desequilibrio patológico
de estar y nunca darse por enterado
se magnifica en  la imposibilidad del ser
pues la inercia es inconcebible en este carnaval
de la existencia sin nombre
y sin carne para los festejos
y sus ceremoniales.

miércoles, 27 de abril de 2011

confesorium


solo silencio
estrés

prurito
y algo de pesimismo
confundido en las agujas del amanecer
y los sucedáneos de la mañana

-las adicciones son un lago calmo
lleno de pirañas
allí te veo bracear
y tu cara refleja un deseo de pena
que no podré satisfacer-


solo silencio....
silencio
y las jodidas moscas con sus zumbidos
de bombardero furtivo pasan buscándome
la poca sangre que me queda...
...rondan mis orejas
y las detesto a cada paso
de seguro traen cascos azules
y uniformes de guerra

roto el silencio
recuerdo las leyes del olvido
y el diluvio
así inicio a morir de sed
sin sobresaltos

lunes, 4 de abril de 2011

de la oscuridad a la luz


De la oscuridad, el peso, se repartía sobre el caparazón de las piedras
ascendía la calle por el espinazo de aquella ciudad arropada de silencios
la nebulosa sábana cubría las gargantas profundas que encauzaban la podredumbre
a esa hora no cantaba ningún ave, el ruiseñor americano reposaba su aguardentosa voz
el silencio se apoderaba de las víctimas de amanecer y sus caras largas y derrotadas
todo en el orbe era mortecino y se oxidaba con más rapidez que el olvido
el atlético viento de afiladas navajas arrancaba hojas de árboles y veredas
todo se licuaba y escurría un fuerte olor a excretas y polilla
solo hacía falta un aguacero para borrar todo y empezar de nuevo
pero como siempre, la luz se anunciaba a destiempo y condenaba el sueño.

lunes, 28 de marzo de 2011

Humos del ayer



A la distancia llegaba meneando la cola
aquel era un tiempo blando
y el humo lo perseguía  
por la ruta empinada de la historia
que en un pestañear lo condenó
a ser objeto obsoleto
pieza de museo
como una mariposa y sus alfileres
a ser polvo del pasado pletórico
huella, rastro, latencia
y a duras penas memoria
de lo que jamás tuvimos
de lo que nunca nos perteneció.

viernes, 25 de marzo de 2011

Artes temporales




No soportaba el peso de la luna sobre tus rodillas
el menguante sol de la mañana caía como miel
y la flor en punto de tu carne invitaba a acomodarse
como una promesa engañosa, como un barco en brumas
trémulos, los simultáneos ojos, rasguñaban los acordes
pero las olas convocaban 
pero el canto de sirenas y sus enigmas
y mi demente abrazo al mástil y a las sogas
todo me lastimaba y la tensión del cosmos se acumulaba
en un punto, en un plano... cada vez más cerca
derramado sobre tu piel, pasaba mi mano
como por sobre un gato
los glissandos emergían de tu garganta, profundos,
graves, enfermos de tiempo,
condenados a muerte 
y a dejarnos solos
universos laterales, 
rendidos, satisfechos.

miércoles, 23 de marzo de 2011

martes, 22 de marzo de 2011

Génesis 1



El tiempo, inefable y maldito, siempre sin freno
como una estampida de bisontes
tan real como la bruma y las rocas
o el crecimiento de la cordillera,
tan rítmico como las plegarias del tambor
que clama tempestades al cielo inclemente,
colapsó, adormilado, enamorado, errático
y en un descuido, sin grandes ceremonias,
se instauró la eternidad.
De la cáscara de un huevo de cristal de lluvia
nació amordazado el encuentro satelital
con el fatuo fuego de la cola de una luciérnaga
fugaz e indómito, estigmatizado para siempre
que es mucho
se perdía parpadeando en la sombra
de un camino sin rumbo fijo
en los peligros de una noche común
persiguiéndola hasta hacerse mito

y poblarse de olvidos.