martes, 5 de julio de 2011
Baguada
Destellos de luz acalambrada en la noche
abdomen de perro
ríos enormes como tentáculos de mar copan las avenidas
parecen salidos de la nada
el desamparo naufraga bajo una sombrilla
el amaparado ve gotear el techo de casa
los muertos de hambre flotan boca arriba
ladrillo tras ladrillo todo se desploma en los charcos
las estellas se lagraron de rumba a algún infierno animado
piedras y relámpagos
mis zapatos no caben de alegría y agua
ya no serán usados
en este paraiso que sumergido
maldice mientras agachada la cabeza
salva la mirada
y se resigna a más no poder
al peso de la historia
viernes, 1 de julio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
mutis...
Se me cuaguló la inspiración....
el mercado cotidiano es terrible
pesa en los dedos
en las ganas
en el aire
Tiene tinta su tintero?
NO
viernes, 27 de mayo de 2011
Agonía
Con una decantación aglutinada en el bajo vientre
como cristales molidos
como cristales molidos
la maldita soledad pesa y se acumula con sus natas
la bondad no tiene sentido
laceraciones a mano una tras otra
todo lo que he amado ha sido efímero
pero ame con la intensidad de la vida misma
así sea por un segundo
así sea por un segundo
no soporto esta tensión de mástil en la tormenta
los relámpagos de la desesperación calan hondo
y no resisto promesas de futuro paradisiaco
cruje todo en mí
cruje todo en mí
nadie puede salvarme en esta hora de agónica volatilidad
crujo en mí mismo
y en el mea ansia
mientras se derraman en mi interior las plagas de Egipto
y en el mea ansia
mientras se derraman en mi interior las plagas de Egipto
y no encuentro salidas que puedan redimirme
ni palabras que puedan consolarme
una boca al menos
una mano solidaria
un cuerpo
un cuerpo
miércoles, 11 de mayo de 2011
Segundo de asfixia
Pánico
ventanal al cielo
ventanal al cielo
aluzado
celesteal
cósmico
celesteal
cósmico
un espejo un espacio
el infinito y yo
en el punto ciego
donde la infinidad colapsa
en una mueca
que nadie entiende
se pierde en el silencio
del cristal
previo al infarto
dolorosamente afilado
como garfio
insultante como láser
agudo
terminal.
Aquella bombilla eléctrica
juega desafiante
intenta contener la oscuridad
no triunfará
los filamentos de penumbra
se cuelan por los resquicios
impúdicos y sin tregua
lo pose todo
como un terciopelo
nada opone resistencia
es la tensa relación de la decrepitud
insaciable de las sombras.
Cómo confiar en el día que es tránsito
vana resistencia
fatalidad suprema de la claridad
simulacro de las cosas y sus tonos.
La noche es barro
permanencia compacta e incuestionable
terquedad en todos sus sentidos
donde lo pardo prevalece
y acecha como un felino
en cacería.
Todo se reduce a una ecuación
existencia y vértigo
fantasía y crueldad...
Qué es la existencia sino
la inefable resistencia al peso
los acontecimientos
la muerte.
Sobre todo la muerte
Lucha intensa de pronostico asegurado
donde el movimiento
es la única constante posible
desde el inicio de los tiempos
hasta este segundo
desterrado y huérfano
de las formas lineales.
La rutina razonada
del desequilibrio patológico
de estar y nunca darse por enterado
se magnifica en la imposibilidad del ser
pues la inercia es inconcebible en este carnaval
de la existencia sin nombre
y sin carne para los festejos
y sus ceremoniales.
miércoles, 27 de abril de 2011
confesorium
solo silencio
estrés
prurito
y algo de pesimismo
confundido en las agujas del amanecer
y los sucedáneos de la mañana
-las adicciones son un lago calmo
lleno de pirañas
allí te veo bracear
y tu cara refleja un deseo de pena
que no podré satisfacer-
solo silencio....
silencio
solo silencio....
silencio
y las jodidas moscas con sus zumbidos
de bombardero furtivo pasan buscándome
la poca sangre que me queda...
...rondan mis orejas
y las detesto a cada paso
de seguro traen cascos azules
y uniformes de guerra
roto el silencio
recuerdo las leyes del olvido
y el diluvio
así inicio a morir de sed
sin sobresaltos
lunes, 4 de abril de 2011
de la oscuridad a la luz
De la oscuridad, el peso, se repartía sobre el caparazón de las piedras
ascendía la calle por el espinazo de aquella ciudad arropada de silencios
la nebulosa sábana cubría las gargantas profundas que encauzaban la podredumbre
a esa hora no cantaba ningún ave, el ruiseñor americano reposaba su aguardentosa voz
el silencio se apoderaba de las víctimas de amanecer y sus caras largas y derrotadas
todo en el orbe era mortecino y se oxidaba con más rapidez que el olvido
el atlético viento de afiladas navajas arrancaba hojas de árboles y veredas
todo se licuaba y escurría un fuerte olor a excretas y polilla
solo hacía falta un aguacero para borrar todo y empezar de nuevo
pero como siempre, la luz se anunciaba a destiempo y condenaba el sueño.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







