la brutal fuerza de estas palabras
lunes, 3 de febrero de 2014
Precisiones léxicas
No puedo negar el conflictos
entre las letras y el instinto
la brutal fuerza de estas palabras
la brutal fuerza de estas palabras
extranjeras
fatídicas e incluso
fantásticas que dejan un frío
de páramo con templado
regusto a regaliz
nuez moscada
zumo de naranja y
manzana de perdición
en el campo colindante
del vergel púdico de una
olvidada Eva
en la esquina de las tentaciones
miércoles, 29 de enero de 2014
Fuga
Torpe pero siempre y
terco sin aparentes nuncas
el interpretamen trata de mantenerse
erguido
sin permitirle espacios a la inercia
brutal de la magia
se tiende como manta
ola reventada contra el arenal
el fenómeno del tránsito al juego
es una flor de alabastro
el chisporrotear de las flamas sobre el
leño
un archipiélago de tonos
lento terco inerme torpe
el presente yace en el aleteo del colibrí
y se marcha sin escrúpulos
con la única certeza
del pasado y su osamenta
sólida estructura del nunca más
plétora en flor de lo que ha sido y fue
de lo que no será
no hay repetición instantánea
el tiempo se burla de lo real y
se aburre de nosotros
acelerada contingencia del ser
donde el ahora no es más que
una reacción en cadena
de la ilusión del presente en pasado sumo
lunes, 27 de enero de 2014
Cánticos del viento I
La pasión surtidora de delirios supo
hacer nido en mis cabellos
ramas de melancólica brisa
posada a mi diestra como la tarde
y el tictaguear que no se detiene
la fuga no alivia retumba entre eco
y eco la fiebre alucinada
y aquella mecánica fílmica ojos adentro
abrazado a la almohada
en un intento desesperado de
quienes clamamos al sueño
en mí
sienes agudas y firmes cuestionan con
insistencia
¿la terquedad es un destino?
qué de la rosa aquella que el humo
llevó al cielo
dónde las horas niñas
la timidez exacerbada
el rubor del instante nunca concluido
ni consumado
quién sabrá lo que pudo ser
si hubiese sido
la posibilidad es un duende maldito que
se burla
y tus ojos como un enigma
como un barco fantasma que allende pasa
como una nao de sol que disputa el ocaso
y nacer incesantemente
y partir con tanta violencia
siempre nacer y ser nuevos
y otros
para renunciar a todo
incluso a las huellas
la noche es una condena
una colmena en silencio que zumba
incesante como una turbina
como el chirriar del filamento de los
bombillos
retumba
allí se chamuscan un par de ideas
acabadas de nacer
como moscas trastornadas y ciegas
dónde están las naves qué quemamos
el día de la llegada al puerto de la
desesperanza
lodo oscuro estrellas claras
luna madre indiferente y fría
y una mar repetida en olas de sal que
estalla
blanca espuma
seminal irrupción de la vida al filo de
todo misterio
al filo de la vida misma
y un espejo roto
donde mirar… mirándonos
jueves, 23 de enero de 2014
Destellos de memoria
No era una descripción de la batalla
era la batalla toda
y siempre fuimos más de 12 los 3 y casi
7
caminé por sobre las rocas del presente
como sombra
descalzo y taciturno a la par que
rememoraba
los días de la infancia primera y los
códigos de la fuente
piedras tras piedras en la pendiente de
la mañana
se acumularon como el pasado y el serrín las
horas
la Guatemala es una marca ineludible en
la memoria
como una zanja absurda en los campos del
exterminio
donde todo fue posible y tenue como masa
de harina
a punto de saltar al horno y subir al
cielo entre miradas
blanco y negro o tecnicolor entre ojos
golondrinas
y correr abajo los campanarios agitando
la vida en bandolera
las mañanas de sol el polvo del parque los
aguaceros torrenciales
los peces y la escalera china
la horda que fuimos armados al combate y
el mundo del revés
corre tras las nubes glaseadas y un par
de perros
meneando el aire con sus colas de bienvenida
pilotear las naves en el patio las
pelotas del mete gol tapa
el chillido insistente las cuerdas las
colchas los niños dormidos
aquel fragante rosa que tiene una terca
inclinación al olvido
pasos lentos poncho azul un largo cigarro
y puerta de calle
las palabras se derriten al paladearlas como
helado
al medio día el cielo profundo la voz de abuelo
retumban
y la muerte que siempre fue una invención
que no tuvo puerto
hasta caer como plomo y tierra sobre
tierra
barro al barro lagrimas de estación
flores de papel
y descubrir que allende el día el dorado
río
no perdona
ni olvida
pero qué importa si a fin de cuentas
todas las batalla terminan en risas
jueves, 16 de enero de 2014
Confesorum
Afanado en aguantar los huesos
y el aliento al contemplar
la
luz de la tarde en la estrella primera
y
aunque temprano, como arena
me
dejo lamer por la sal del tiempo
como
el mar al viento
como
la voz que habla dentro
como
la bofetada que me devuelve el espejo
y
aun sueño
no
se me ha dado por madurar
tengo
mis broncas y mis rencores
mis
hambres insatisfechas
mi
sed de diablos
las
ganas de vivir siempre intactas
así
sea de barriga
una
mañana mate a dios
y
me dio por sepultar los “ismos”
voy
de la mano o del brazo
a
según el clima
caminando
con la loca
utopía
obligatoria
y
a la sombra de la luna
tengo
fe y razono
¿se
puede ser mejor?
no
me compra en capital
ni
me vendo
pero
me gusta tener opciones
hay
días que juego rayuela
y
me pierdo entre las líneas
aún
veo el color del arcoíris
y
me gusta
casi
no fumo
me
tomo un ron de vez en vez
y
escribo
cuando
me acuerdo
viernes, 19 de julio de 2013
SOMBRAS
A poco de partir la mañana
cuando es forzado despegarse de las
sombras
y el alma aún se abraza a las sábanas
impune y sin sentimientos
crudo
como un huevo que a la sartén salta
sin tonos
ni adjetivos
inicio.
los sentidos aletargados
se disparan
como dardos
como abejas certeras
todo es como una bomba
a un tris de reventar
cuje mi piel
agujas del contacto
la realidad circundante
suele ser impúdica a esta hora
abro los ojos
no miro
todo es rutina
como un colibrí que surca indiferente la
ventana
y se posa a la vera de una flor
aletea
zumba
retumba
y se marcha
a una nueva flor
despojada de ser
fecundada para ser
entre las cosas tenues de la mañana
y erguirse es una blasfemia obligada
no tiene nada de sensual
sexual
lúbrico
salvo la ducha espumosa.
la calle se llena de voces
de gritos
de ahogo
agobio en cuatro esquinas
smog
y el sol radiante
se impone
a fuerza de terquedad
erguido
duchado
peinado
ser
solo resta ponerse el disfraz de rutina
y salir como un endemoniado
sonreído
sonriente
a devorar las horas
teclear
tecleándote
para retornar a ti
para anclar los sueños
y evaporar las ganas
a un costado de tu piel y tus sombras
martes, 9 de julio de 2013
Tarde mojada
es que siempre pasa
cuando llega la tarde
y se desploma la mirada
el ímpetu expansivo del ahora se pierde
en el aire
como un río
como un manantial declinado
el eco retumba en todos los idiomas
y las paredes como un insulto
una cárcel tutelar
como una blasfemia
la tarde cae
abrazo el humo apretado del tabaco
ahogo la sed en el café
y yo con ellos
y el pecho de cristal desea saltar de mí
rodar colina abajo
buscar como un rabioso sabueso las
huellas
el rastro de una historia allende mis
huesos
pero el caparazón es duro
el cielo anuncia agua
y silencio
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