domingo, 25 de septiembre de 2016

encuentro

solo restan

los recuerdos

las palabras

no pueden

pintar la luz

de esos días

y la gloria


solo queda

esperar

las flores

del mañana


y una nueva luz que llene todo


miércoles, 9 de septiembre de 2015

¡Humanidad!



Me aterra
encontrarme
con el hombre
-aquello llamado humano-
incluso
con el que habita
en  mí.


La bestia no tiene límites
y olvida con gran presteza .


Sed infinita en la garganta
hambre animal en las entrañas
garras
pesuñas
colmillos abundantes...


Contemplo una larga
cordilleras de huesos
que narran la historia común del nosotros
-muerte y más muerte
sobre la muerte misma-.


Lo universal ha organizado su catecismo
y predica sin vergüenza
sus mea culpa, con impunidad,
indiferencia alucinada
que contempla un cadáver en cruz


Mientras predica
-con absolutas certezas-
que ésta es tierra
de elegidos

lunes, 29 de junio de 2015

Entre la luz y la sombra, existe un país que arde entre balidos, balones y cabrones.


La desmemoria es una enfermedad que afecta a las masas, masas acríticas borregas, mal y maliciosamente educadas, sin capacidad de análisis contextual, histórico, económico, estético… donde el Ser en la acción política nunca fue propio (de propiedad y pertenencia), y menos empoderado, razón por la que se delegó históricamente en la voluntad de grupos que, alineados (alienado) a la partidocracia y a los intereses oligofrénicos de las oligarquías, han dominado es escenario de lo político con sus melodramáticas actuaciones, entre las que destacan, desapariciones, humillaciones, disparos, sabotajes, mandadas a la mierda, llamado a urgentes micciones, e incluso a cabareteras figuras en las que desvestirse cual súper héroes de caricaturas, y sacar el pecho ante las tropas de la uniformada garantizaban una copiosa subida de puntos entre los admiradores de esos seres apolíneos (casi diría incluso prometéicas)  que tanto y tan bien han iluminado el devenir de ese país que siempre fue considerado una tierra de paz (de pastoreo).
Bueno el tema es que dadas las cosas, el mal gobierno de la alianza verde, ha sembrado un terreno del que la derecha cosechará los mejores frutos de una acción que, vestida de anticontinuista (de lo que fue la política hasta inicio de siglo) y pintado de nueva época, forajido, alfarista, indigenista, ecologista y más, terminó captando todas las formas de organización ciudadana que se habían gestado con los años para a la vuelta de la esquina eliminarlas, asimilarlas y defecarlas en una masa informe sin voz ni voto, porque, en primer lugar, están muy bien digeridas por el sistema pseudorevolucionario, o porque son las señaladas ideologías extremas (de izquierda claro si son las exaliadas, o de derecha, las que nunca se subieron al cuento del correanismo) que atentan al correcto orden que ese estableció en aquel corral –correal- al que llaman Patria.
Indios, cholos, chagras, mestizos, maricones, monos, blancos, negros, lesbianas, zambos, infantes y envejecientes, todos y todas, han terminado individualizados, y dependiendo de los casos, acusados por el largo dedo del poder, si se enfrentan a éste, o en caso contrario, acusados por los opositores, al ser señalados como los asimilados borregos que pastan la verde yerbita que abona el poder central de ese país de caricatura.
Ver los sucesos, desde atrás, desde abajo, desde lo caliente, y en mi particular caso, desde lejos, me trae a la memoria las marchas antiladrones, las marchas contra los corruptos de siempre (los de ahora), insatisfacción de las masas manipulables de siempre.
Veo con vergüenza el protagonismo que los medios dan a los ratones de bajo mundo, hijos de león, hijos de puta, criminales legalizados que han mamado la teta del poder desde siempre y sus nuevos cachorros, sonrientes, abanderados de caos, pescando en el pantanal revuelto que han heredado, un inmundo pantanal de aguas contaminadas, que en este establo, país, se llama, irónicamente como: política.
La sinvergüencería mediática se impone en la desmemoria colectiva, las calles se llenan de insatisfechos, de descontentos, de desheredados del poder, de los miles que sobreviven a tientas en los destellos de la luz de Caronte (Carondelet), los individuos corren arrastrados por la excitación de la masa a esta orgiástica celebración en la que como en un carnaval se prenden hogueras fatuas para atrincherarse contra los efectos de la norma y la patología enfermiza que impone su orden; los aprovechadores, las arpías y los gallinazos que huelen la mortecina quieren acaparar las primeras planas, allí un tal Nebot, un tal Lasso, la Barbie de Vilcabamba, el melloco y el canguil, Rodas y no ruedas, los payasos del circo y claro el Amo Correa, todos disputando la podredumbre que les permite surcar las olas en el pantanal de esta revuelta, a fin de cuentas ellos apuntas cadáveres o votos, el resto les importa poco.
Los miopes, los ciegos, siguen palabras, pancartas y banderas, balan y balan de un lado o del otro del cerco policial, del blindaje militar, parece ocultar la verdad de las cosas en ese país de juguete, y es que no se trata de un infierno opuesto al paraíso… a los que hay que combatir es a los mismos de siempre, al malparido sistema que potencia Correotas, Nebotes, Lassotes, Abdalotes, Luciotes, Cabronotes todos.. y no favorece la formación de ciudadanos críticos que entiendan que el poder está en nosotros y que los gobernantes son solamente servidores públicos y que deben obediencia al soberano que somos todos.
Este no creo sea un tema de izquierdas, derechas y centros, arribas o a bajos, en el desdibujado mapa político, esas categorías deberán definirse luego, este no es un partido de fútbol melancólico a las cuatro de la tarde, existe un gran descontento generalizado, una sensación de traición y vuelta a lo mismo…
Y no se puede ser forajido, por eso seamos... seremos piratas, bucaneros o incluso corsarios, una mezcla agridulce entre lo dionisiaco y lo luciferano, pero lo que nunca podemos volver a ser es borregos en un amplio país en el reino del pazstoreo…
Yo me siento indignado y por eso protesto.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Desolation Road



Al filo de esta sucesión de segundos sin tiempo 

despierto en medio de un aullido 

profundo para deshilachar rocas 

como polvo en nevada 

reclamo palabras de consuelo o calma 

entre las raíces profundas del silencio 

y escapo cual gusano de la mansa calma 

y al abrir los ojos 

como el crepúsculo caigo sin oponer resistencia 

en el simulacro permanente del ahora 

y sus olas 

tras los cristales miro mi estatura 

como quien gravita en otoño 

y en torno al verdugo afilo la cuchilla 

que beberá mi sangre de un trago 

lo sé, escurro la sed de mi garganta 

incluso de mis orejas sacudo las penas 

larvas de cangrejo que me acompañan 

y calan profundos agujeros 

en el maderamen de la barca que llaman alma 

  

Inexorablemente veo caer las gotas del presente 

como peregrinos albatros a mis costados 

como rocío en el asfalto sus plumas me acarician 

días repetidos en la ventana como lágrimas 

coágulos de memoria, islas de condenación 

pretéritas jugarretas del olvido desolado 


la resignación es un punto aparte 

que huele a madriguera de elefantes

rastrojos solidarios del desconsuelo

floración puberal del eden

manchas en el tapete cósmico 
a libro cerrado


saboreo un poco de aguardiente y sal 

sortilegio de vagabundo en verano mientras 

presiento que en el tapizado celeste 

aquel beozar esconde la noche 
otra vez los segundos

uno tras otro como negras rocas volcánicas 

se decantan sobre mis sienes abisales 

llegan al mar de mis delirios
y entre sargazos 

maraña de dédalos  

rinden armas y escudos sin luchar 


el esplendor de la seducción de la luz 

intenta naufragar en este páramo 

mientras calafateo los recodos de mi psique  

hambrienta
recónditos oscuros claros de la desesperación 

donde escondo garabatos licenciosos  

un par de versos 

los recuerdos del ayer perfumados
aquella infancia y aquellos suelos
que entre montañas

escurren el frío 
así saboreo el viento mientras brindo 

delicados estertores agónicos de animal en celo 

aúllo sin freno a una estrella 

frente al vórtice de mis pupilas 
me detengo  entre sorbos

gravito en torno al horizonte de sucesos 

velocidad y congelamiento a toda máquina 

vapores yacentes cual osamentas de teatro 

que estimula al vómito de soles y galaxias 
en una copa

inhaladas profundas  

aspiraciones perdidas frente al televisor 

no puedo esperar 

en mi mente el conflicto se arremolina 

las demandadas agendas del bienestar

son una ofensa más desde los púlpitos del palabreo 

las insatisfacciones repollan con el tiempo 

maná al filo de aquel infierno 

donde la exuberancia un día respiró 

como aquel vergel anclado a la costa 

donde ya no quedan ni las sobras de las sombras 

paralelas rieles oxidadas 

más de olvido y desuso, que a causa del terco salitre 

duermen incansables sobre pilares 

los fantasmas de la prosperidad 
en rigor mortis

mientras resisten el embate de las olas 

son tildes en el océano 

lastiman mis ojos de mar 

en especial cuando la tarde tiende a cobre 

y de paso se oxida el universo 

antes de que caiga con su peso la noche 

como brea y perfume el alma mía
al filo del infierno.